diumenge, 26 de gener de 2014

Enero

Me separo de mi misma, despegada, desclavada, desenredada. Y me miro a lo lejos para poderme encontrar.
Pronto vuelvo, esclava de mi tiempo, de mi cuerpo, de mi voz. Y toco con la puta de los dedos mis dedos mismos. Me siento viva, palpitante, me respiro nueva y me desconozco. 
Dedos húmedos.
Escarchados.
Me abrazo, me acaricio, me penetro. Suave. Fuerte. Más fuerte aún.
Y empapo mis rodillas, temblorosas, que fallan de golpe y me dejan caer. 
Extasiada, anestesiada, clavada de nuevo.
Pegada, enredada.

Y vuelvo a ser ella.